jueves, 7 de febrero de 2013

The Sessions

Mi teoría es que a todo aquel que le gusta el cine debe, por obligación, tenerle cierto cariño a este momento del año, en el que diversas agrupaciones y organizaciones yankees se encargan de repartir indiscriminadamente todo tipo de estatuillas y premios a lo mejor del séptimo arte. Ya sea por ser uno de esos que se junta con amigos para ver ocho horas de previa, alfombra roja y demás para luego desembocar en los premios a lo mejor del cine elegidos por el sindicato de carpinteros de Hollywood o que uno pertenezca al grupo de los que odia las ceremonias de premiación ya que le parece intrascendente la opinión de un grupo de “entendidos” que votó por cuál es la mejor película del año o el mejor actor. La cosa es que sin importar de qué lado estemos, hay que reconocer que, todos los años, contamos con una lista de entre quince y veinte films nominados a algo que, salvo raras excepciones, resultan ser grandes películas para ver. A continuación, un ejemplo de esto.


Basada en un caso real ocurrido a fines de los ochenta, The Sessions cuenta la historia de Mark O’Brien, un gracioso y ocurrente muchacho que se autoproclama poeta y periodista, cosa que no está para nada lejos de la realidad ya que, a pesar de no contar con ningún título o estudio que lo certifique, Mark tiene lo necesario para desarrollar cualquiera de los dos oficios mencionados. Mark es un virtuoso de la palabra.

Ahora bien, el problema es el siguiente. A una dolorosa y temprana edad, Mark contrajo una enfermedad a la que vulgarmente nos referimos como polio que, si bien no es mortal, puede dejar secuelas irreversibles como las que desafortunadamente experimentó el cuerpo de nuestro protagonista: resulta que a raíz de la enfermedad, Mark no es capaz de mover ninguna parte de su cuerpo del cuello para abajo y tampoco puede pasar más de tres horas sin estar conectado a lo que él denomina su pulmón artificial (que, en la década del ochenta, es un armatoste del tamaño de una persona en la que el paciente debe introducirse como si fuera una gran cama metálica que le permite respirar).

Pero bueno, gracias a la ayuda de su familia, de varios amigos, de un sacerdote y de los asistentes que lo ayudan, Mark pudo salir adelante y, a la edad de 38 años, se puede decir que tuvo la mejor calidad de vida que alguien en su condición podía esperar. Con una pequeña excepción.

Casi de la noche a la mañana Mark se da cuenta de que fue un afortunado al poder hacer casi todo lo que una persona normal puede, pero a su vez siente que de ninguna manera puede irse de este mundo sin llevar a cabo una actividad que el hombre viene desarrollando desde el inicio de los tiempos. A pesar de todas sus limitaciones, Mark quiere tener sexo. Queda claro que, a partir de esta decisión, la película se centrará en las vicisitudes que nuestro héroe deberá enfrentar para poder lograr su cometido; emprendimiento que vendrá de la mano del maravilloso personaje de Cheryl, alguien muy difícil de definir ya que su trabajo consiste en brindar ayuda terapéutica en materia sexual a personas incapacitadas físicamente. En pocas palabras, Cheryl le propondrá a Mark llevar adelante un programa de seis sesiones en las que ambos intentarán tener sexo.

Si hasta acá la historia parece de por sí interesante, lo que hace que The Sessions ascienda de la categoría “buena película” a “merecedora de varias nominaciones al Oscar” es su elenco. Gran trabajo de John Hawkes (American Gangster, Contagio, Winter’s Bone) en su papel protagónico de Mark O’Brien ya que logra generar una enorme empatía en el público pero por razones totalmente ajenas a la condición de su personaje, cosa que es muy elogiable ya que resultaría de lo más cómodo dejar que el espectador se interese e identifique con Mark solamente por el hecho de ser un pobre discapacitado con ganas de vivir. Gran aporte de William H. Macy (Fargo, The Maiden Heist, Gracias por Fumar) en su papel de párroco, confesor, consejero y amigo de Mark en este difícil emprendimiento y mención totalmente especial al maravilloso papel de Cheryl, que es de esos personajes que, sin ser el protagonista de la historia, logran brillar tanto como si lo fueran. Algo que logran solo unos pocos, como en este caso Helen Hunt (Mejor Imposible, Náufrago, What Women Want).

Ficha Técnica

Reparto: John Hawkes - Helen Hunt - William H. Macy.
Director: Ben Lewin.
Año: 2012.
Duración: 95 minutos.
Calificación El Guionista: 8.
Películas por catálogo: incluida.

Tráiler para Cine


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