sábado, 2 de abril de 2011

Suddenly, Last Summer

Como muchos de ustedes sabrán, hace unos días murió la actriz Elizabeth Taylor. Entonces me pareció correcto rendirle un pequeño homenaje, recomendándoles una de sus películas (y que no sea Who’s afraid of Virgina Woolf?). Con esta película doy comienzo a mi ciclo de revisión por clásicos del cine (y créanme que serán varios).


Suddenly, Last Summer (traducida en Argentina como De repente, en el verano) es el título de una obra teatral escrita por Tennessee Williams y también el nombre de su adaptación cinematográfica. La película comienza en un hospital público de Nueva Orleans, donde un neurocirujano, el doctor John Cukrowicz (Montgomery Clift), lleva a cabo una lobotomía en condiciones sumamente precarias. Pero para alegría del doctor, una mujer viuda y rica promete donar el dinero que sea necesario para crear un nuevo edificio mejor equipado; pero con la condición de que le practique a su enferma sobrina una lobotomía.

Violet Venable (Katharine Hepburn; para los que no la conocen es a quien interpretó Cate Blanchett en El Aviador) no sólo es viuda, sino que también ha perdido a su hijo Sebastian (no es casualidad que se llame así) de un ataque al corazón, el verano pasado. Catherine Holly (Elizabeth Taylor, muy atractiva) es la sobrina de Violet y quien acompañó a su primo en el último viaje donde finalmente muere. Esto provocó que la joven, perturbada emocionalmente, se volviera loca y diga mentiras y obscenidades constantemente sobre su primo Sebastian, manchando su memoria.

La película se divide en cuatro partes fuertes, principalmente, donde el querido doctor Cukrowicz deja el bisturí, toma la lupa y pasa a ser una especie de detective: la primera es el relato de los hechos, según Violet, quien acusa a su sobrina de tener cierta culpa en la muerte de Sebastian (ella era quien solía acompañar a su hijo en los viajes de verano, salvo en el último donde pierde la vida). La segunda es el relato de los acontecimientos, según Catherine quien dice saber la verdad y pone en duda la pulcritud y pureza de su tía y primo, y de la relación entre ellos. Finalmente, las últimas dos partes son el primer cara a cara entre Violet y Catherine y el duelo final entre ellas, con el doctor y el resto de la familia presentes; donde finalmente se sabrá la verdad y quiénes son los que realmente están enfermos.

Cuando me decidí a ver Suddenly, Last Summer, la verdad había dormido poco y pensé que el blanco y negro sería un gran somnífero: debo decirles que me equivoqué enormemente. Esta película me mantuvo en vilo, maquinándome sobre qué habría pasado en realidad. Las relaciones enfermizas entre los personajes, las metáforas sobre la naturaleza, los celos entre las mujeres, la obsesión por el atractivo físico, el interés por el dinero, el acercamiento entre el doctor y la paciente y la posibilidad de operar a alguien que no está enfermo conspiran para generar una atmósfera de perversión y sexualidad que no cesará hasta el relato final.

Cabe destacar que pese a todo lo perverso que se puede llegar a pensar sobre los dichos de las dos protagonistas (ambas nominadas al oscar por esta película), en ningún momento hay una escena que te lo confirme; sólo en el final uno podrá saber y ver qué es lo que pasó. Esto habla de la inteligencia y fineza de la obra para dar rienda suelta a la imaginación de los espectadores y ponernos a prueba sobre los niveles que puede alcanzar nuestra propia depravación. Durante la cinta hay dos pistas que insinúan lo que pudo haber sucedido, pero hasta el final dudo que lo relacionen. Una muy buena película, un clásico.

Ficha Técnica

Reparto: Elizabeth Taylor - Katherine Hepburn - Montgomery Clift.
Director: Joseph L. Mankiewicz.
Año: 1959.
Duración: 114 minutos.
Calificación El Guionista: 8.
Películas por Catálogo: incluida.

Tráiler para Cine


4 comentarios:

  1. Dos cosas crack:
    1. Por qué el nombre de Sebastian tiene importancia en la trama?
    2. Dos pistas? Esta la vi hace siglos y me entero de en qué quedaba, pero el ver estupefacto a la Taylor en los bikinis de la epoca creo que me han lobotomizado los recuerdos...

    Me ilustras por favor?

    Saludos y excelente crítica.

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  2. No hay problema. Pero desde ya aclaro que quien no vio esta película y tiene intenciones de hacerlo, que no lea el siguiente comentario.

    La realidad es que San Sebastián es considerado un ícono gay... así que te imaginarás por dónde viene la mano.

    En cuanto a las pistas, la primera tiene que ver con las plantas carnívoras que Violet (Hepburn) le enseña al doctor (Clift) y la segunda con el relato de los pájaros que devoran las crías de las tortugas.

    Espero haberte ilustrado, muchas gracias por haber comentado. ¡Espero por más aportes y te deseo un feliz 2012!

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  3. No, Daniel si estás excelente. No sabía lo de San Sebastián, y sí ya imagino por donde anda el asunto, si el final de la peli es impensable. No recordaba lo de las tortugas, tendré que verla de nuevo, bajo riesgo de volverme a enamorar de la chica Catherine.

    Saludos amigo y feliz 2012.

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  4. Y... da como para enamorarse muchas veces! ¡Está más fuerte Liz! jaja.

    Cuando quieras amigo, volvé a consultarnos. Agradecemos por tus comentarios y esperamos por más en las próximas críticas.

    ¡Gran abrazo y feliz 2012 nuevamente!

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